"Casi no la compro. Qué bueno que sí lo hice."
Ya había tenido malas experiencias con suplementos que veía en anuncios, así que pasé casi dos horas investigando los ingredientes antes de pedirla. Lo que me convenció fue que especifican las cepas y las cantidades, en lugar de esconder todo detrás de una "mezcla propietaria". No voy a decir que fue algo de un día para otro, pero para la tercera semana ya notaba una diferencia clara y mi esposo me lo confirmó sin que yo le preguntara.
